miércoles, 24 de diciembre de 2025

A la mierda con la navidad.


Otra vez es nochebuena, mamá y papá... saca la bota María que me voy a emborrachar.
Un año pasa demasiado pronto, 365 días breves en los que respiramos entre 12 y 20 veces por minuto, unos 60 latidos de nuestro corazón hacen que también cada minuto sigamos respirando. Dormimos y soñamos despiertos y dormidos.
Algunos dejaron ya de respirar y de latir. También dejaron de dormir y de soñar. De soñar y de latir.
Otros muchos siguen viviendo en este mundo, en el que parece que apenas hay sitio para todos. Tendré que dejar de ser cosmopolita, los grupos más extremos están empequeñeciendo el espacio en el que vivo y poniendo muros que ni dios o la naturaleza pusieron. Asfixiante. 
Olvidan que es navidad. Olvidan todo el año la humanidad, pero parecía que en estas fechas, la falsa generosidad nublaba sus pensamientos y sus actos y hacían concesiones. Concesiones forzosas.
Dios aprieta, pero no ahoga, dice el que está muriendo bajo el agua, mientras otros recogen el dinero que podría al menos haberles aliviado unos instantes, flotando. 
No es dios quien aprieta tras un cáncer de mama negligente, lo hace el que ignora sus responsabilidades y a toque de zambomba pasea su ignorancia cantando villancicos mientras otras denuncian o mueren. 
No es dios quien ahoga a inmigrantes en una tienda de campaña, bajo la lluvia, azotados por políticas que ya no son nuestras decisiones. Dios ya no quiere vivir bajo un puente porque el mundo se volvió de repente pequeño, violento y triste.  
Noche de paz, noche de amor, dice el que ondea una bandera que rezuma esclavitud, en nombre de la libertad. Pedazos de tela que se convirtieron en barrotes, que el aire de la nochebuena no es capaz de hacer volar. Banderas y palabras que se han incrustado tanto en sus personas que ya no saben ser, solo saben balar al ritmo del pastor violento y despiadado. Pastor que se ha transformado en lobo.
San Agustín de Hipona, nos advirtió del peligro del libre albedrío y por eso el mal es solo humano. 
Dios, si existe, nos ha dejado solos, completamente solos, con nuestra estupidez. Yo, si fuera dios, tampoco habría dudado.







 

lunes, 22 de diciembre de 2025

No ha ganado nadie, una vez más.

A veces es imprescindible la sabiduría de saber aplicar la solución más sencilla al conflicto más árido. Soluciones a situaciones complejas y extrañas son mi especialidad.
Consciente de la falta de herramientas con las que contamos para llevar a cabo un diálogo racional y que nos permita evolucionar adecuadamente, me ofrezco a poner un poco de claridad en este asunto de la política extremeña.
La clave para salvar a Extremadura del frenazo político que supone la extrema derecha es acabar con el abismo y salvar la dicotomía Nosotros contra Ellos. 
Descubrimiento determinante de la psicología social: uno de los métodos más eficaces para estimular el entendimiento y unir a las personas que han estado en oposición es reunirlas en la persecución de un objetivo común. 
Tenemos el objetivo común, siempre y cuando los representantes de PP, Unidas por Extremadura y PSOE, no hayan mentido en su campaña electoral.  Excluyo obviamente a la extrema derecha, porque todos sabemos que en especial a VOX, nosotros le importamos una mierda y los andaluces, los valencianos, los madrileños.....
El objetivo común es que nuestra comunidad deje de ser menospreciada, consiga mejorar la comunicación con el resto del mundo, crezca de verdad y todos y todas, no solo unos pocos, el caciquismo fuera, el mundo laboral transparente, los amigos solo para las cañas salir a comer y hablar de sus cosas que es para lo que están los amigos, la burocracia obsoleta y mal gestionada fuera, los funcionarios mal follados que mejoren o se vayan, que el crecimiento sea real, la educación solo pública porque esa es la nuestra, la de todos, la sanidad me la proteges con tu vida porque la sanidad-Ayuso es una puta mierda y no es un ejemplo, nos dejamos de jodernos unos a otros, dejamos de sonreír con hipocresía y nos ponemos de acuerdo, expulsamos a los indecentes, corruptos y no seremos uno de ellos. Si el objetivo común es de verdad el mismo objetivo: sanear y construir una comunidad única, no os queda más remedio que hacer unos pactos poco corrientes que impulsen todo eso. La ideología no sirve de nada si finalmente perdemos todos.
Pactos entre partidos conservadores y progresistas (que adjetivos tan poco acertados) y seréis vistos como un ejemplo de democracia real y restauradora. Hay mucho por restaurar y estáis perdiendo demasiado tiempo.

Los que me conocen sabrán que hablo en serio cuando lean esta entrada. Lo sabrán.
La cita es de Pertenencia de Geoffrey L. Cohen



 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

¿Lágrimas pedagógicas?

 

Hoy, al recorrer uno de los pasillos del instituto en el que trabajo, vi a una de mis alumnas llorando.
No me paré, solo la miré mientras pasaba a su lado. Entrecortadamente, el único consuelo que escuché de boca de un profesor fue: solo es un suspenso en un examen, no tienes que ponerte así por un suspenso.
Mientras, ella, ni entendía las palabras debido a su bloqueo emocional, ni podía respirar debido a que la estaban robando el oxígeno necesario para hacerlo.
Cuando ella ha derramado lágrimas incontroladas en el espacio que nació para aprender, muchas cosas van mal.
Cuando nuestro alumnado llora, entra en estado de ansiedad, está triste, insatisfecho, siente que pierde el tiempo, que no es su sitio, que las notas siempre están ahí señalándoles, que no encuentra sentido a todos esos conocimientos con los que bombardeamos hora tras hora las pizarras de todo el centro, de todas las aulas, cuando no saben qué hacer con su vida a pesar de pasar seis horas al día encadenados a sus pupitres, cuando dejan de respirar y no se escuchan sus silencios, cuando se van a escondidas al baño a lavarse la cara porque no pueden más o lloran en un pasillo porque ya da lo mismo donde llorar... todo va mal.
Se transforman en esos personajes dramáticos, llorones y tristones que han perdido el juicio, alienados por la saturación académica, evaluaciones, exámenes, más evaluaciones... 
Es cierto, no hay que ponerse así por un suspenso. El suspenso no es el problema, el problema es que estaba llorando en un pasillo, de un centro educativo,
enajenada y habría que preguntarse por qué la hemos hecho llorar.
Aprender es un regalo, adquirir conocimientos es hermoso. Tonucci, al que admiro, me enseñó que cuando un chico/a pierde la alegría de ir al colegio, se la hemos robado los que allí habitamos.
Ahora soy yo la que tiene ganas de llorar.