miércoles, 10 de junio de 2026

¡Extranjeros fuera! Una mirada educativa

Da igual el color, la raza, la nacionalidad, la ideología, la ropa, el corte de pelo, la religión, el idioma, tus tatuajes, la música que escuchas y cantas, si eres vegano, taurino, loco o cuerdo, legal o ilegal, trabajador, pringado, mediocre, superdotado, empresario, mendigo, estudiante, parado, okupa, sacerdote, panadero, agricultor, militar, mujer, hombre.
Todos somos ya extranjeros. Todos sobramos en alguna parte y en cualquier momento. Todos debemos morir para alguien, porque estaremos fuera de nuestro lugar en nada que nos movamos de nuestro sitio. Pero nadie sabe cuál es su sitio original, su propiedad. Todos somos odiados por alguien que nos considera extranjeros y seremos apuñalados y moriremos porque alguien nos acusará de haber invadido ese espacio que lleva su nombre, el de su patria o su bandera. Cantarán un himno y eso les hará fuertes y a los demás nos hará cada vez más pequeños. Cantaremos un himno que nos hará fuertes y a los demás los hará infinitamente pequeños. Estamos condenados a no cantar nunca el mismo himno. 
Los educadores estamos obligados a actuar siempre desde el otro lado, el de la mirada neutra, sin vencedores ni vencidos. Mi alumnado revisa noticias, debate, escucha y en su frágil juventud intenta comprender y acaba reproduciendo aquellos mensajes que los adultos repiten, las redes repiten, unos sobre otros repiten. Pensad, pensad, pensad, ya no nos queda otra salida que pensar. Pensar en que sois el extranjero... ¿fuera de dónde? ¿fuera por qué? 
Está de moda ser tolerante, pacifista, ecologista, feminista, apadrinar... Banalizamos los grandes problemas sociales que necesitan transformaciones radicales y los convertimos en ridículos problemas reducidos a una campaña puntual. Cuando cambian las vallas publicitarias, desaparece el hambre en el mundo, la crisis ambiental, la violencia de género, las guerras, la represión, el odio. Unos minutos de publicidad y se produce el adormecimiento, la donación generosa limpia conciencias y después sigo banalizando hasta la próxima campaña.
La educación debe ser democrática, plural, libre, justa, crítica. Ha de ser el fondo sobre el que podamos construir un mundo, el mejor de los posibles.
Pero en algún punto debieron de perderse y romperse todos los principios y empezamos a luchar por causas equivocadas y nos convertimos en extranjeros a quien quemar, acuchillar, humillar y dejar morir o matar.



 

lunes, 1 de junio de 2026

Harta de tanta carga policial


Carga policial en Valencia contra profesora
Tengo 59 años y ya he visto esto en otros contextos y en otra época. Cuando llegaba de la playa de la Concha y me bajaba en Rentería, a veces los grises estaban dando palos por las calles y los bares. Era lo suficientemente pequeña como para que no me tocasen y lo suficientemente mayor para comprender que eso era violencia descontrolada. Entonces echaba a correr hasta casa, agarrada de la mano de mi madre o de mi hermana, deseando que los tuyos estuviesen a salvo. Mientras corría, me dejaron mirar lo suficiente hacia atrás para que eso dejara una huella positiva en mi vida y me empezara a preocupar por los otros.
Tengo recuerdos de mi hermana, por entonces adolescente, cuando llegaba a casa contando que habían entrado los grises en el bar en el que estaban y habían dejado salir a las chicas y apaleado a los chicos. 
Carga policial (Bilbao) contra miembros de la flotilla
Estos intensos recuerdos me han llevado a entender mi existencia de otra forma. Por eso hoy lucho todavía contra lo que es injusto, violento, mezquino y asqueroso.
Miro de frente a la obediencia ciega hacia el  sistema, a la falta de pensamiento crítico, a la carencia de valores,  la deshumanización, al ser humano que se ha perdido y ha esquivado los psicotécnicos en la selección policial. 
El palito de abollar ideologías, parece tener vida propia en algunas manos. Malditas manos. Supongo que son las mismas que acarician a esos hijos que educamos en libertad para que luchen contra lo que no es justo, para que denuncien la violencia ejercida contra otros seres humanos por personas que en su momento eligieron defender a los ciudadanos de este país. Esos hijos, a los que los profesores apaleados hablamos con cariño en nuestras aulas, les enseñamos, escuchamos y comprendemos. Espero que pronto esos hijos se subleven contra esas manos que empuñan palos y exhiben el derecho a utilizarlos de manera pública e indiscriminada.

 

domingo, 17 de mayo de 2026

Abriendo Brecha



Ha nacido Abriendo Brecha, una asociación para comprender, prevenir y actuar en procesos de radicalización. 
¡Bienvenidos todos aquellos seres humanos que se vayan acercando! https://www.abriendobrecha.es
Les pongo en contexto: en el mundo militar los zapadores van abriendo brechas. Es una misión crítica de inteligencia de combate, que consiste en ir sorteando obstáculos enemigos, para permitir que avancen las fuerzas propias. El que eligió el nombre para nuestra asociación, sabía lo que hacía (guiño, guiño).
Ha nacido y me enorgullece decir que estoy asistiendo al parto de Abriendo Brecha desde siempre. Afortunada de que sus fundadores David Saavedra y Salma Halifa, hayan contado también conmigo para empezar a construir desde cero una herramienta digna de cualquier zapador. Digna también de cualquier educador, padres, hijos, alumnado... Todos ellos necesitan en algunas ocasiones de acompañamiento para eliminar las amenazas, neutralizar obstáculos, conocer al enemigo y bloquearlo, destruir defensas y construir caminos emocionalmente seguros. Porque estamos aquí para ir localizando y señalizando convenientemente el camino. Contamos con un equipo de reconocimiento, especializado en acciones frente a los discursos de odio. Tenemos en nuestras filas, unidades especializadas entrenando permanentemente para mantenerse en la brecha sin miedo. Todas las personas que se están acercando a formar parte de nuestra asociación, son valientes capaces de conducir la maquinaria pesada necesaria para hacer caer murallas y que el resto vaya pasando.

Si quieres conocernos, solo tienes que venir: https://www.abriendobrecha.es

















De células maternas y pies.


Desde hace unos meses, los algoritmos de mi instagram, hábilmente, me recuerdan que biológicamente las madres siempre están presentes en sus hijas. Las células maternas permanecen en el cuerpo de sus hijas durante toda la vida.
Las dos fotos son de mis pies. Me he mirado los pies. Por algún motivo, hoy me quedé absorta mirando mis pies. Me descubrí repitiendo en mi cabeza: son los pies de mi madre. 
Ahora que voy envejeciendo y por aquello de que todo se vuelve más reposado, estoy redescubriendo a mi madre en mi. La artrosis de mis manos, que recientemente me está dando problemas para coser, como le pasaba a ella. Mi desnudez incluso se asemeja cada vez más a la suya, las no arrugas en mi cara, el color de mi piel, algunas líneas de mi cuello creo que están colocadas en el mismo sitio y con la misma longitud que las de ella, mis muslos, mi celulitis, algunas varices están en el mismo lugar. Y ahora, mis pies, esos que algún día también estarán cansados de caminar, son también los suyos.
En otras muchas cosas no se ha quedado en mi, lo cual me hace pensar que hay en todos nosotros una gran dosis de originalidad no replicable y eso me satisface. 
Saber que hay partes de mi que quedarán en mi hija, me asegura esa inmortalidad que casi todos parecemos necesitar y no necesitamos. Saber que esas partes de mi, alojadas en mi hija, quizá lleven restos de mi propia madre, me divierte. 
Parece que mi alma vagará por este mundo durante mucho tiempo. Quizá no debería de haber comprado el billete vuelta.





domingo, 4 de enero de 2026

Érase una vez el progreso: GRRRRR.... ARRRRGHHH

Cuando digo que no entiendo de política, es cierto. Yo solo entiendo de derechos humanos, de dignidad, de respeto, de vínculos y puentes tendidos para unirnos... ya saben, de todas esas mierdas hippies con las que un día decidí amueblar mi vida.
No entiendo de poder ni de petróleo. Yo sigo pensando en mi inocencia socrática, que el mundo es de todos, mientras el mundo sigue haciendo parcelas y fronteras cada vez más rígidas e intransitables.
Entiendo de lobos y corderos que ya no se disfrazan el uno del otro. En este caso vale más ser que parecer, Maquiavelo se revuelve en su tumba, porque ni si quiera aprendieron a enmascararse. No entiendo de dioses políticos que han infectado este planeta (ya saben el de todos), que deciden quién es libre y quién no. Me pregunto si sabrán lo que es la libertad. 
No entiendo de estrategias militares que bombardean, ni de las que deberían bombardear y no lo hacen. Ya no entiendo de democracia, ese síntoma de debilidad humana que Nietzsche vio con tanta claridad y a la que me resisto porque todavía se que es posible que se respeten los derechos internacionales, los vínculos y normas establecidos en algún lugar llamado ONU, que incluso he llegado a pensar que es un croma.
Paz, orden jurídico global, asamblea de expertos en política internacional, cooperación, protección de intereses comunes. He tenido que ampliar mis conocimientos sobre la ONU y la comisión encargada de velar por el cumplimiento de los derechos internacionales. Supongo que en el pack no venían los helicópteros o las armas de destrucción necesarias para velar por la coexistencia pacífica entre los estados.
No entiendo de invasiones, ni secuestros, ni de gritos de alegría porque creen que llegó esa descarriada libertad que casi nunca está disponible. Apenas se qué es lo justo. En estos casos, Platón se me queda pequeño o a ellos les queda grande.
Ahora a modo de comic de Mortadelo y Filemón, me sale decir GRRRRR... ARRGGHH... PTCHOFF... CRONCHH...UAHHHHH....
Y aunque yo no entiendo de nada, al menos están los que parecen entenderlo todo, ¿verdad?. Entonces,  ¿por qué sigo sin dormir tranquila?