sábado, 11 de octubre de 2014

¿Todavía no se han ido?


Sinvergüenzas y parásitos se resisten a abandonar el barco de la política. El uso y abuso de poder les hace fuertes. Un presidente del gobierno incapaz de decir la verdad en casi nada, absurdo, yo diría que hasta pálido y triste de tanto equivocarse y callar.  Personal sanitario al que nadie escucha por miedo a que tengan razón...y es que tienen razón. Ministra de sanidad que recibe una patada honrosa y disimulada por parte de su gente que con absoluto respeto pretende que creamos que la patada es temporal en esta crisis del ébola. Personal sanitario que lanza guantes cabreados, porque tienen miedo a ser ignorados y recortados una vez más. Consejero de sanidad de Madrid, un imbécil deshumanizado si es que alguna vez supo lo que era la humanidad, correoso, pringoso, desgarbado y lo más grave es la carga de ignorancia que lleva sobre sí.  Personal sanitario al pie del cañón, que no abandona porque en su momento juraron compromiso.  Partidos de oposición que aprovecharán el tirón de un asunto tan grave, como gente que se muere por incompetencia generalizada y demostrada, para arañar votos y miserias. Los demás escuchamos, opinamos, aplaudimos, lloramos y morimos de tristeza e impotencia en nuestros trabajos, en nuestras casas, en la calle protestando junto a los más débiles, gritando cada vez más fuerte porque esta gente del PP parece no escuchar, parece no querernos como antes...será que ya no les gusta que hayamos dejado de ser esclavos y hayamos decidido ser más libres. 


viernes, 10 de octubre de 2014

Que se vayan, por favor.

Esta ciudadana desea que a los políticos les sea concedido el privilegio de participar realmente en política y no desde la trinchera. Que visiten los centros educativos para que, además de aprender algo, puedan ver cómo son las aulas, cómo se aprovechan los recursos humanos, emocionales, materiales, inexistentes; que vayan a los hospitales públicos para que comprueben todo lo que falta y que ellos se han llevado y además paseen envueltos sólo en sus trajes de chaqueta por las habitaciones conociendo a los enfermos, escuchando sus lamentos de primera mano; que tengan que pasar por quirófanos públicos, salas de urgencias, médicos de cabecera y puedan sentir qué es ser un ciudadano real en un mundo real. Que vayan a la cola del paro y hagan cola porque estén desahuciados, que tengan que mear en la calle y asistir a comedores sociales y ducharse en cualquier sitio. Necesito que paseen por las calles, las nuestras, las de todos los españoles, que pisen las mismas aceras por las que hablamos de nuestras cosas que son las suyas, las de los que dicen que nos gobiernan. Quiero verlos en el supermercado contando el dinero para llegar a fin de mes y haciendo cuentas para las vacaciones y los libros de los niños. Quiero que dejen de contar mentiras, que admitan con humildad que no nos representan, que no nos respetan, que están lejos, ajenos a nuestras necesidades y demasiado ocupados en las suyas. Estoy harta de verlos en la tele justificando estupideces,  harta de soportar la burla permanente que hacen del lenguaje con su no saber hablar...entre tantos asesores de imagen (que los vuelven cada vez más feos) no hay expertos en retórica.
Experimento fotográfico de mi hija: un corazón luminoso
 Hoy en mi clase de Platón me dejé llevar y sentí que efectivamente el mejor político es el filósofo, el más rico en sabiduría y virtud, capaz de gobernar con justicia porque es el más justo. Han muerto los auténticos filósofos, nos hemos vuelto conformistas, no exigimos, se regala el voto al más idiota, al inepto, al que a veces se parece más a nosotros mismos.
Que se vayan, por favor. Y si deciden quedarse que nos traten con respeto. Hoy les dije a mis alumnos que cualquiera de nosotros en lugar del misionero habría muerto en Africa, en silencio y algunos no quisieron creerlo....

sábado, 4 de octubre de 2014

Qué grandes son los amigos!!

Arreglando el mundo. Así nos encontramos cuando tras largas horas con amigos, cervezas, raciones, café, copas, de nuevo cervezas, cena...charlamos de casi todo y nunca faltan las pequeñas cosas. Hoy somos de izquierdas, convencidos de que la política debe mejorar las cosas, obligados a participar, a opinar y decidir. Necesitados de cambios obvios que parece que nadie ve: un mal reparto de riquezas, demasiado desequilibrio laboral, pobres demasiado pobres, ricos demasiado ricos..y la clase media dónde está?. Podemos despista, demagogia obsoleta en un intento de recuperar el diálogo, el espíritu asambleario de la vieja Grecia que ahora ya no se estila o ya no es viable o ya da pereza; el psoe ha elegido mal, malos comunicadores al frente del partido, son tertulianos de debates que no terminan, que no dicen casi nada de lo que queremos oir, porque casi todo es un sin fin de explicaciones que se quedan en eso, en explicaciones; Gallardón  por fín fuera de combate, el pp está perdido con tantas tensiones, lo triste es que el votante de derechas siempre vota a la derecha y no cuestiona ni castiga ni es crítico...sólo vota; me gustaba Julio Anguita, ahora es como si la izquierda hubiese perdido el rumbo que él marcó, aunque puede que aún quede el espíritu y salga a flote. Y en las próximas elecciones dejaremos de nuevo nuestro voto al alcance de los buitres que van repartiéndose  nuestro país, el de todos, el de los muchos que andamos necesitados de esperanzas, de trabajo, de libertades conseguidas y aveces no respetadas. Tenemos la obligación de preocuparnos, de entender de política, de escuchar y desvariar en las tertulias con amigos que intentan arreglar el mundo. Porque esta democracia de largas horas con cervezas, raciones y café es la que hace que no nos sintamos tan idiotas y seamos más libres, más ciudadanos.
Mi marido fotografía mis pensamientos
   

viernes, 19 de septiembre de 2014

Despierta el espíritu crítico

Empieza el curso escolar y mis alumnos aferrados a su verano, su limitada realidad, su móvil y su sillón-tele tienen que volver a despertar. Llega el bombardeo que les lanzo cargado con palabras como libertad, razonamiento, espíritu crítico...y se desmoronan. ¡Con lo bien que estaba sin estos dolores de cabeza! y además nos rayas! se quejan algunos. La filosofía es una larga condena en la que estamos obligados a decidir a cada paso, a razonar y expresar nuestras opiniones justificadamente. El "no sé" y "no sé explicarme" no sirven, es de cobardes; y entonces todos/as se vuelven valientes y se agarran a cada idea y la desmenuzan, y abren los ojos como si pudiesen atrapar la existencia en un segundo y deciden saborearlo todo con tanta intensidad que me siento emocionada con sus emociones. El vacío y el tedio desaparecen porque con los diálogos socráticos lo llenamos todo. Es un soplo de aire fresco en nuestras mentes, fuera está lloviendo, abrimos las ventanas y a la vez que hinchamos los pulmones nuestra vida sabe mejor..sabe a libertad, a hedonismo, a virtud, a todos los momentos en los que faltó sentido en nuestra existencia, a todos los errores que cometimos pero supimos rectificar, a todo lo que amamos y lloramos. 
Se equivocan los que piensan que podrán acabar con estas sensaciones borrando la filosofía del sistema. Tenemos muchos momentos para seguir filosofando. Porque para pensar y luchar hay mucho espacio. Cargados con nuestro espíritu crítico recorremos pasillos, paseamos por el patio, nos tomamos un café y sin necesidad de que unas leyes nos encasillen en un aula o una materia seguiremos pensando. Y tengan cuidado aquellos que pretenden manejar los hilos de nuestra existencia porque queremos cortarlos.
Pensamientos

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Voy de negro

Tomando prestado el título de una canción del loco ( Loquillo) también voy de negro. No podría ser de otro color. Angustiada por la caída casi permanente al vacío de este presente que estamos viviendo, camino por las calles y sólo escucho lamentos de resignación por hacer cola en el paro, por que ya no tengo edad para encontrar trabajo cuando todo esto pase; además si tienes trabajo no te puedes quejar porque los demás escuchan y sufren y tu sufres y callas también con ellos. Hoy en la zapatería la dependienta buscaba soluciones visibles..ese es el problema que no creemos que sea verdad lo que dicen porque no lo vemos, o lo vemos siempre igual o peor...yo hacía contratos de 6 meses que fueran rotando y todos pudiesen trabajar y al menos viéramos movimiento, algún respiro. Si no trabajan cómo van a comprar zapatos, tendrán que comprar comida!!. En la calle siempre el mismo paisaje, paseantes desahuciados de sus trabajos, de sus casas, de sus vidas. En una esquina comentan con sorna que ahora van a dar 300 euros a las mujeres de la posguerra, hay que joderse!! desde cuándo se trata por igual a víctimas y verdugos...Y ese dinero para qué?. Yo contesto para mi: oportunismo y gilipollez! Me resisto a meterme en casa y dejar de escuchar la sabiduría de la calle, ya casi no tienen miedo al futuro porque ya muchos no tienen nada. Encuentro filósofos profundos en mi carnicero que canta viejas canciones de Serrat y entre corte y corte reivindica algo mejor y nos regala ejemplos de gente con nombre que sufre; mi frutero que aunque de derechas también asume que todo es un desastre, la panadera que apura con el negocio abierto hasta las once de la noche; mi vecino que solo pasea por la avenida con unas pipas y demasiados meses de paro a las espaldas. Filósofos de siempre, debatiendo sobre su existencia, su angustia, mirando a dios de reojo por si les observa, soportando la tristeza y la felicidad de los demás. Es gente serena y me gusta escucharles con una media sonrisa. Y cuando me preguntan, yo también me vuelvo serena, realista y filósofa, en un intento de salir en la misma fotografía que ellos salen en estos tiempos negros que todos compartimos.... "Y hasta que la luz no brille de verdad, voy de negro, de negro me verás"
Concierto del loco en Málaga

jueves, 4 de septiembre de 2014

De iglesias, educación y filósofos.

Prometo no ir a sus iglesias a filosofar, a cambio me gustaría que no viniesen a nuestros centros educativos a cristianizar. Podría ir y decirles que dios no existe, porque si existiera sería un tirano que ha creado un mundo sin consenso, a su antojo, un mundo con personas desiguales, discriminatorio; un dios nada democrático. Podría decirles que la generosidad no se mide en las monedas que echan en el cesto, ni en los días que van a misa, ni en domingos ni fiestas de guardar; que la generosidad está en nuestra concienca, en la cantidad de amor que somos capaces de almacenar y regalar. Podría decirles que llevan siglos leyendo el mismo libro obsoleto y se están perdiendo una amplia literatura universal llena de valores y principios cercanos a la humanidad. Que los iconos que veneran son iconos. Que ya nadie vive arrodillado, que es mejor vivir y morir de pie. Que si dios existiera no permitiría que siempre murieran los buenos y que los malos fueran felices, que entonces no es tan bondadoso y que a modo epicúreo considero que se ha despreocupado de nosotros y la divina providencia es un cuento pasado de moda. Podría decirles que el mundo es injusto, pero que se puede mejorar y en sus manos está actuar y no sólo esperar una vida mejor, la prometida.
No voy a ir a sus iglesias porque sería caer en la demogogia que no tengo y además no aceptarían a una librepensadora con espíritu crítico, no programada para la autodestrucción y la vida eterna; amarrada a este "valle de lágrimas" que se va secando gracias a que todavía somos capaces de despertar la curiosidad por la explicación del mundo, de sus cosas, la realidad, la vida... Me pagan con dinero público y educo en libertad, en variedad de opiniones, valores, religiones, creencias, sentimientos, pasiones, etc, a un público excelente que es libre de ir a las iglesias a escuchar. Les pagan con dinero público por educar en una única dirección en nuestros centros.
Lo dicho, prometo no ir a sus iglesias a filosofar, sobretodo  para que no me quemen las alas.


martes, 2 de septiembre de 2014

Recortes, desfachatez e incompetencia

Remanso de paz, para equilibrar
Las tres cosas van de la mano cuando se trata de la atención telefónica en el Servicio Extremeño de Salud. Dos días interminables, 28 llamadas a centralitas para no conseguir la información que necesitaba y finalmente he tenido que desplazarme yo y mi cabreo hasta el mismo hospital para obtenerla. Los de centralita me pasaban una y otra vez (decir en su favor, que al menos cogen el teléfono) con teléfonos que al sonar todos igual- a desidia, falta de humanidad y personal- yo creo que era siempre el mismo, el que no existe, al que nos derivan a todos por insistencia hasta agotarnos. Es un teléfono que no tiene nadie al otro lado o nadie quiere cogerlo... Finalmente pido que me pasen con atención al usuario para presentar una queja y ante esta petición escucho al otro lado del teléfono: eso va a ser otro desastre; e intuyo sonrisilla de nadie le va  a coger tampoco el teléfono. Efectivamente nadie al otro lado del departamento de quejas; suena igual que el primer teléfono y decido abandonar. En la radio dicen que están bajo mínimos en personal de atención al paciente, y los mínimos no sé dónde estarán. Lo cierto es que entre recortes e incompetencia siento la burla martilleando en mi cabeza. Siempre pienso lo mismo: cuando se trabaja con seres humanos no se puede recortar, cuando además son seres humanos enfermos menos; con la humanidad, las emociones y el dolor latentes, no se puede recortar. Se buscan responsables de estos desagravios permanentes. Son culpables los que no saben gestionar nuestro dinero PÚBLICO, son culpables los trabajadores públicos que no saben gestionar adecuadamente su trabajo y generan dejadez. Serán culpables todos los ciudadanos que después de aguantar tanta degradación en nuestro servicio sanitario vuelvan a regalar su voto a quien permite que los recortes, la desfachatez y la incompetencia aniden entre nosotros. Un claro ejemplo de que la mayoría absoluta no es democrática...