miércoles, 17 de junio de 2015

Frenético e Interminable

Me gustan las personas, las extraordinarias. Me gustan las ideas, las largas conversaciones, escuchar a los sabios y a los que tienen algo que decir y saben cuando callar. Me gusta el homenaje a la extravagancia y a la genialidad humana cuando  la encuentro en mi camino.
La tomo prestada
Que sepas que a veces te he escuchado aunque no te entiendo. Me quedo a medio gas y luego remonto o te busco para comprenderte todo o casi todo. Persigo tu cadencia frenética e inusual. Interminable. Te adoro. Compartiendo largos mensajes y teorías he ido descubriendo un compañero de viaje en esto "tan terrible" que tú y yo sabemos que es la educación. Y como decías ayer "nos la pela" que cambien el sistema y nos importa una mierda porque seguiremos avanzando en lo que creemos, sin guías administrativos que nos marquen las pautas de educar...¿quién pone límite a la libertad?.
Los que contamos con el privilegio de que pasees por nuestros días y nuestras noches, de que vayas y vengas cuando quieres, nos hemos enriquecido amablemente. Lo intelectual en ti es compatible con la generosidad. A veces radical pero en mi estilo, a veces espeso pero utópico y soportable. Obsceno y genial como un buen polvo querido Pedro.

sábado, 9 de mayo de 2015

Elecciones

Una vez más ha llegado el momento de elegir en nuestra permanente condena a la libertad. El 24 de mayo será un día más de responsabilidad y compromiso con la elección. Exijo a todo ciudadano español  que eche cuentas y recupere en su memoria todo el pasado político para que no se repita otros años más. Exijo que no cancelemos todos los sucesos de los últimos años y analicemos uno a uno sin olvidar detalle, cada desahucio, cada suicidio, cada despido, gente con paro, gente sin paro, carteles pidiendo ayuda por las calles, bancos estafadores, ciudadanos estafados, políticos corruptos que se ríen, que nos enseñan que les importa una mierda nuestra libertad porque ellos siempre serán libres. Es imprescindible recorrer con cautela cada nombre y apellidos de "esos representantes" que solo se representan a sí mismos, a sus egos a sus necesidades. Hasta en las cárceles son libres porque ya han elegido unos años sin libertad para recuperar después su imperio y reírse otra vez de nosotros. Exijo dignidad en cada papeleta que metamos en la urna, es necesaria la conciencia bien despierta para no olvidar, para no equivocarnos en la decisión.
Un robado al espíritu democrático. (Foto de Mariano A. Arcos)
Lo fácil sería seguir derrotados y no votar, "¿para qué? si todos son iguales". Yo por mi parte ya sé lo que no quiero. No quiero al partido popular y nadie sensato debe seguir justificando una política que deshumaniza, que mata y duele cuando el asesino sigue impasible pensando en hacerlo una vez más mientras tenga en sus manos el cetro del poder. 
Reconozco que el uso de la democracia me envejece y me lleva a la desgana en esos días que cierro los ojos porque estoy ahogada de mirar tanto y tan cruel. Pero rápidamente vuelvo y recuerdo que hay que luchar y empuño mi teclado poseída y decidida a seguir pensando.

martes, 5 de mayo de 2015

La filosofía les molesta

A veces ocurre que con existir no es suficiente, dedicando demasiadas energías en decidir el color y el tamaño del envoltorio del regalo sin pensar en la importancia del regalo en sí.
A veces ocurre que no soportamos la angustia de elegir nuestra existencia y nos quedamos aparcados en la esquina oscura de nuestra mente, soportando la insoportable libertad que nos condena.
Y cuando aparece la cordura y miro la realidad de frente sólo hay más de lo mismo, más de lo de siempre, más de lo de nunca. 
Cómplices de este malestar cultural por todos lados, devoradores violentos de las emociones, de la buena educación, del prestigio de saber pensar las cosas y lanzarlas para, en un acto sublime, dejar boquiabieros a los que saben escuchar.
La educación no necesita suspiros, ni últimos alientos. Nuestro sistema necesita bocanadas de espíritus libres y decididos a hacer ruido y cambiar. Es una gran mierda lo que estamos viviendo, la decadencia del pensamiento autónomo a favor de la programación permanente de la memoria. Todo lo que nos hace humanos, emocionables y emocionantes, inteligentes, extraordinarios, únicos, les molesta....La filosofía también.
http://3.bp.blogspot.com/-2yBOFMqRhMI/UySeH4DxZiI/AAAAAAAACBU/O1iB2f3QP6c/s600/mafalda.jpgOcurre que esta mañana una vez más me entran ganas de cagarme en este sistema democrático degenerado y maltratado hasta su casi extinción por un montón de políticos que no se avergüenzan de su ignorancia. O mejor, me entran ganas de cagarme en cada uno de los escaños que ocupan ellos y su ignorancia elegidos por un sistema democrático que ha dejado de ser respetable y responsable.

miércoles, 1 de abril de 2015

El nihilismo crea cicatrices y miedo

Camino despacio como perseguida por una suave cadencia musical que nunca me alcanza. Camino engañada, pensando que lo observo todo al mínimo detalle, pero lo cierto es que mis sentidos duermen cuando camino y solo puedo caminar en un acto mecánico y fluido donde lo único que siento son palabras en mi cabeza, rompecabezas metafísicos que intentan modificar el pulso permanente que tengo con la historia, con la sociedad, con el mundo, con mi propio yo.
Y como no soy inmortal, no voy a tener tiempo de cambiarlo todo. No obstante voy almacenando imágenes, creaciones, esquemas globalizadores que podrían ser desplegados en cualquier momento crítico.
Tengo un pinchazo en el pecho que me recuerda cada cierto tiempo que tengo que seguir caminando para descargar tensiones y ansiedad. Ansiedad, que palabra tan poco descriptiva, no se identifica con lo que uno siente cuando califican sus síntomas de ansiedad. Siempre he pensado en desazón, tristeza que te desinfla hasta no sentirte, hasta dejar de ser...
Los otros aplauden, mi monólogo sobre la inconsistencia de la existencia les ha mantenido expectantes, esposados a la butaca, pegados a sus cerebros para empatizar totalmente conmigo. El nihilismo siempre crea cicatrices y miedo.

Se miran unos a otros y se reconocen en mis palabras, palabras que olvidarán cuando dejen de mirarse. Apenas un suspiro, una conversación superficial y la felicidad ficticia en la que viven, regresa.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Nada por encima del hombre

La asignatura de religión incluye rezos en clase y suprime referencias a otras confesiones y todo ello sin afán de adoctrinamiento, no se vayan ustedes a pensar que pretenden manipular a nuestros chicos/as. Sólo van a ilustrarlos y a enseñarles cómo estar más cerca de dios. 
Recuerdo que ya lo hacíamos en la escuela antes de empezar las clases cada día y al terminar y creo, si no recuerdo mal, que ya entonces me parecía un sinsentido dar gracias por nada y a alguien sin presencia física que me animase o alentase en el día a día. 
Me molesta que la religión siga ocupando un lugar en el valioso espacio-tiempo que dedicamos a la educación, no quiero que la iglesia siga marcando nuestro curriculum con principios religiosos, inexistentes, no me gusta la carencia de moralidad de muchos de los que imparten esa materia en nuestros centros públicos. No quiero que nos engañen más, cuando yo hasta ahora y después de veinte años en la enseñanza he visto demasiados profesores de religión que no imparten religión: prometen excursiones, hora libre, películas o no hacer nada. Enseño yo más religión en mis clases de filosofía que ellos en todo el año. Pero en mis clases conviven la religión y el escepticismo; el ateismo, el judaismo; los pecadores y los inocentes; los que están perdidos y los que no. Conviven los necesitados, los necios, los altruistas...y los escucho a todos por igual y les dejo que lo conozcan todo, sin presiones, libremente. Y aunque soy roja, cada día me pinto de todos los colores sin prejuicios y sin miedos. Necesitamos la religión, hasta yo lo sé y es indiscutible, porque el ser humano anda necesitado de consuelo espiritual. Eduquemos el espíritu entonces, pero nada por encima del hombre, ningún dios, ni si quiera otro hombre.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Un pequeño cabreo

Preciosa foto realizada por mi marido
Apenas puedo respirar cuando salgo del aula, he tenido un momento de cabreo intenso, de frustración compartida, de sentimientos de ira que me han nublado por un momento la paciencia y he tenido que preguntar a mis alumnos/as para qué están allí. Un número importante de ellos obligados, sin ilusión, el instituto no les gusta, ahí no están sus sueños, no creen que puedan terminar el curso porque simplemente no lo han empezado todavía ni lo harán. Aunque quiera retener la atención de todos y enseñarles que hay mundo más allá de las paredes, de los libros y pizarras, a veces no es suficiente. Detrás de todo eso están sus vidas confusas, algunas perdidas, aburridos de escuchar cosas que no les interesan. Les entiendo y por eso me cabreo mucho más. Un sistema obsoleto, memorístico, que te axfisia con conceptos, que no te deja pensar ni sentir, que no es divertido, que no interesa, que siempre es lo mismo. Y se empeñan en seguir ahí porque a pesar de todo creen que seguro que aprenden algo que les sirva para ser mejores. Yo también lo creo y  por eso les animo a respetar el privilegio de la educación. Y desde la tristeza que me produce no poder hacer más, rescatarlos a todos y todas de esas aulas frías y tediosas me voy cabizbaja, con mi cabreo impertinente que ya he olvidado para seguir luchando mañana un poco más.

viernes, 2 de enero de 2015

Hagamos que pasen cosas

Las navidades me dejan bastante "plof", son días que no acabo de comprender y no puedo saborear. Quiero recurrir a los tópicos de odio al consumismo injustificado, de excesos de alegrías fingidas e inexistentes, de miles de abrazos que nunca damos si no es navidad, de muchas personas a las que dedicamos una sonrisa cuando antes pasaban desapercibidas a nuestro lado. Una gran mayoría estamos jodidos pero... ahí sigue la navidad como el momento de la esperanza, de lo imposible, de las reconciliaciones y la lotería que siempre toca a los demás. Año tras año nos dejamos arrastrar por una fuerza mayor que cambia nuestras costumbres y nos acerca  todavía más a la hipocresía y la alegría forzada. Creo que la navidad ya no me dice nada, ser mayor es una mierda, se van perdiendo muchas cosas por el camino y no somos capaces de recuperarlas. Cada año nuevos propósitos, un volver a empezar con mejor espíritu, más positivos y al final más de lo mismo. Hagamos que pasen cosas todo el tiempo, todo el año, ¡adelante! puedes conseguir ser extraordinario porque del montón ya hay demasiada gente. Hagamos lo imposible porque en lo posible ya dedicamos demasiado esfuerzo inútil. Vamos a dejar que el espacio y el tiempo nos guíen caprichosos y vamos a respirar profundamente para seguir caminando con los de siempre, con los importantes. Pero acordaros de no cerrar los ojos ante el miedo, hay que mirarlo de frente para combatirlo. La navidad es correosa, la realidad es permanente y en ella estoy viajando, a veces tengo frío y estoy triste y a penas puedo pelear; a veces sale el sol y me eriza la piel... entonces camino más rebelde, más despierta.