miércoles, 5 de octubre de 2022

Filosofía en Formación Profesional Básica, por ejemplo.

Momento ¿podemos cambiar?
          Dedicado a Cris y al alumnado de FP básica.

A veces, solo me siento y respiro. Después del trabajo bien hecho, me gusta tomar aliento, saborear el espacio educativo que habito y decirme: hay que seguir adelante, querida filósofa.
Me gustaría poder afirmar que todo aquel que se dedica a la educación, hace algo parecido. Pero, honestamente, no puedo hacerlo.
Inicié el curso pasado un hermoso proyecto, invitada por mi curiosa compañera y ya amiga, Cris. Alumnos/as de Formación profesional Básica, a los que la Filosofía Aplicada, les está ayudando a crecer un poco más. Me he dado cuenta de que también les está ayudando a creer en que, aunque el sistema les ha expulsado, hay cosas que se pueden hacer bien. 
Quiero aprovechar la oportunidad que me brinda mi propio blog y mi pasión por la palabra, para que este proyecto no caiga en el vacío. Cada semana y durante una hora de clase, me reúno con ellos/as. Les espero con la pizarra llena de buena filosofía práctica, mucha de ella basada en los estoicos - que eran muy listos-, frases célebres, provocadoras, emocionantes. Solo entiendo la filosofía como un camino que te eriza la piel, porque habla de las cosas de la vida, las no planeadas, las que se te escapan si no prestas atención. Nos sentamos en círculo, tal y cómo pueden ver y hacemos algo inusual: pensamiento crítico.
Les he llamado borregos, prisioneros de la caverna de Platón, he cuestionado su comportamiento, escuchado su malestar y perdonado su ignorancia, entre otras cosas. A pesar de eso siguen viniendo y lo hacen porque quieren. 
En la antigua Grecia, mis maestros paseaban por las plazas o los patios y aquel que quería se acercaba a escuchar, cuestionar y aprender. 
Es un honor para mi, que vengan al espacio de reflexión que he creado para ellos/as. Vienen con los ojos abiertos. Bendita Filosofía y bendita la madre que me parió.

sábado, 17 de septiembre de 2022

Yo antes era un drogadicto


Yo antes era un drogadicto/ que se arrastraba sin honor/ y tenía que robar/ alimentar mi sucio vicio...
Yo sigo siendo un drogadicto/ antes la droga y ahora Jesucristo./ Mi antiguo camello y mi nuevo jefe/ el mismo banco y dos cuentas corrientes. 

Hoy la casualidad me ha permitido conocer a un ser extraordinario de tan solo veintiún años. Teniendo en cuenta la costumbre que tengo de llevarme a mi casa a personas interesantes y vulnerables, si hubiera sido libre, me lo habría llevado. Pero estaba dentro de una burbuja, tan tóxica como las drogas que ha consumido desde que tenía doce años. 
A veces en voz baja, porque el lugar en el que nos hemos conocido no permitía más, me ha ido contando pequeños y salteados fragmentos de su vida: ladrón, drogadicto, violento, habitando una chabola en un barrio marginal, todo el día sentado y colocado o pensando en robar para colocarse, junto a un brik barato de vino. Imposibilitado para dejarse ayudar por su familia, porque la falta de lucidez se lo impedía, estaba esperando a que le mataran o a morir, cuando la esperanza en un dios le rescató.
Tras su sonrisa solo había hermosas y amables palabras para el centro que le sacó de todo eso. Le he escuchado con absoluta admiración, no podía ser de otra manera. Todavía inestable, me dice que propenso a caer una y otra vez en la misma mierda, dios es la promesa de algo mejor, un milagro en su vida. Y aunque no soy creyente, de momento a mi me vale. 
Lleva dos años sin consumir, controlado, vigilado, leyendo la biblia: es imposible que alguien se haya inventado las palabras que están ahí escritas. La palabra de dios alivia su vida y su alma.
Quién soy yo, para qué decirle que dios ha muerto, que es una ilusión, que solo el puede salvarse y recuperar su vida. Para qué decirle, como canta la Polla Records que Jesucristo es otra droga, otra burbuja que hay que explotar. Está limpio y tiene un techo donde vivir y es feliz. Sus padres vendrán pronto a visitarlo porque sabe que no puede volver todavía. 
En medio de todos esos colocones que las drogas le han regalado, había momentos de lucidez y en uno de ellos me dejé ayudar
Voy a volver a verle y a escucharle, tal y como soy, se que lo haré cientos de veces. Voy a volver, porque no soy creyente, pero con la luz de sus ojos y su creencia certera en la salvación eterna, de momento me basta y a él también.









jueves, 1 de septiembre de 2022

Ser maestra a pesar de todo


En Japón los únicos que no tienen obligación de hacer reverencia ante el emperador, son los profesores. Saben que en una tierra donde no hay docentes, no puede haber emperadores.
Marco Aurelio en Las Meditaciones también reservó un lugar muy especial para sus profesores en sus agradecimientos.
Albert Camus aseguró de su maestro que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso continúan siempre vivos en uno de sus pequeños discípulos, que, a pesar de los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.
Traigo también hasta aquí otros breves fragmentos de ilustres alumnos y alumnas: "... aprecio que mantengas con nosotros una relación de complicidad y camaradería. Valoro mucho tu tolerancia y tu objetividad, así como tu sensibilidad y humanismo..."
"...Gracias. Echaré de menos esa ternura en tus ojos cuando nos miras y nos enseñas. Echaré de menos que nos trates con cariño..."
" Gracias por ser tan buena profesora y amiga, nunca has abandonado a un alumno y nos has dado confianza y diversión mientras aprendíamos..."
" Tus clases nos proporcionan momentos de felicidad y armonía" 
"Espero que sigas dando esperanzas a los alumnos, aún sin saberlo, como a mí. He olvidado a mucha gente, pero nunca a aquellas personas de las que he tenido tanto que aprender. Gracias"
"Gracias, porque quizá sin tu ayuda no me hubiera dado cuenta de que a veces tenemos errores y no queremos verlos"
"Es muy reconfortante oír que todavía queda gente que disfruta de las pequeñas cosas de la vida. Ha sido un alivio escucharte y gracias por despertar en mi ese ansia de vivir que llevaba dentro y que creía que había perdido."
"Muchísimas gracias por todo lo que has hecho por mi y mis compañeros, eres una pasada de profesora"

Hoy la ocasión merecía que abriese la carpeta color burdeos en la que guardo, desde hace años, todas las cartas y notas que mis alumnos han ido dejando en mi taquilla, entre las páginas de un libro o de mis apuntes, por correo o en mis manos. Me consta que no soy la única que tiene estas joyas.
Es principio de curso y de nuevo observo como impera, por nuestros centros educativos, el desasosiego que produce la indefensión cuando las cosas se hacen mal. Trasiego burocrático que mueve como hilos de marionetas, a los docentes. Alumnos que son números, maestros que son puntos acumulados que irán a parar a cualquier parte que a nadie parece importar.
Tristeza por destinos no deseados, por errores burocráticos, que te llevarán a donde te lleve el viento o la administración con un dedo en el teclado y otro.... a saber....
Un país que trata con desgana a los que educan a sus hijos y les hacen perder el tiempo en reclamaciones, salas de espera, papeles y demás mierdas, no han comprendido que han ocupado el lugar que ocupan porque detrás hubo docentes, siempre hay docentes. Aunque quizá no aprendieron lo suficiente. 
Entiendan entonces, porque no hago reverencias ante los emperadores...

(En mi instituto el curso ha comenzado revuelto, un error administrativo ha ocasionado el caos. Esta reflexión va por aquellos que se esfuerzan en luchar para restablecer lo justo y por aquellos a quienes su ignorancia no les deja ver nada más)

miércoles, 27 de julio de 2022

Motivos para comprar una casa grande

Merienda con algunas gladiadoras

Nuria, la que está sentada a mi derecha en la primera foto, me dijo: "querías una casa grande con el objetivo principal de poder acoger a más personas y ofrecerles lo mejor de ti (y lo sabes...jajaja). 
Desde el mes de enero habito en una casa más grande, trescientos metros de espacio que me están proporcionando más de trescientos metros de felicidad.
Mi casa me ha regalado un techo lleno de estrellas y aliento fresco. Me ha regalado la posibilidad de crear rincones hermosos, silencio, soledad, ruidos de pájaros, grillos que hacen efecto llamada, colores, nubes al amanecer, al atardecer, al anochecer. Abro las ventanas y entra la ausencia de ruidos callejeros, los saludos de mis nuevas vecinas, el olor a acera recién fregada.
Comemos mexicano
Muchas veces suena el timbre y siempre hay alguna vecina encantadora con lechugas, ciruelas, calabacines, melones o albarillos. Vecinas que en poco tiempo me han contagiado su tiempo lento, para charlas de las importantes, de las de todos los días. 
Mi casa nueva me ofrece espacios para llenar de amigos, de desayunos, música, comidas, meriendas, bizcochos y tartas horneadas en mi nueva casa, cenas a la luz de la luna y a las velas de citronela. Conversaciones nocturnas desde esa hamaca estoica que me obsequiaron gladiadoras incansables con las que no dejaré de batallar.
Mi nueva casa llama a mis amigos y ellos dejan sus cosas para venir. Traen sus mejores presentes: mousse de pimientos desde Talavera, piruletas de chocolate de nuestra futura abogada, empanadillas de Alburquerque, pijama, plantas aromáticas, un clarinete de música deliciosa en los labios de David, toalla de piscina, berenjenas y bañador. En mi nueva casa hay cojines blanditos para sentarse, césped que amortigua los pasos, estrellas fugaces y satélites, una luna caprichosa que va cambiando de fases ante mis ojos y todos los ojos acompañantes.
En mi nueva casa, mi marido construye parte de las cosas que he soñado, mi hija trae a sus amigos y me rescata de mis tareas críticas, compartiendo mis caprichos pictóricos. Somos un equipo.
La nueva casa, se está preparando a conciencia para acoger a todos los que van llegando y están por llegar: camas, sofás camas, ventiladores en techos, aire acondicionado, piscina, sillones construidos con palés, imaginación y cariño, sábanas suaves, mosquiteras, croquetas caseras...
En fin, Nuria tiene razón, por eso cuando me lo dijo, contesté: que lista eres, querida amiga!

lunes, 27 de junio de 2022

Gracias

Mi vida, aún a riesgo de ser considerada obscena, es como una puta. Una puta que gusta de regalarme hermosas sorpresas, vestidas de liguero y tanga negro.                                                                Y así han aparecido varios días de mi vida: envueltos amablemente para ser disfrutados.  Amigos que aparcan sus vidas, con generosidad, para dejar espacio a la tuya. Amigos que eligen sitio para cenar, organizan encuentros en sitios agradables. Amigos que sonríen porque quieren sonreír y se interesan sinceramente por tus proyectos y tu vida. Amigos que te ceden su cama, su colchón, su descanso, su espacio en el sofá. Amigos que improvisan una cena, unas cervezas, unas risas. Amigos que te invitan al paseo, a la crítica constructiva, al debate y al chiste. Amigos de café, de helado, de patatas compartidas, de silencios y compañía a pie de siesta en un sofá que te engulle como la mejor droga. Amigos de mariposas en la cabeza, en las cortinas y en el alma. Amigos de colores variados, de gestos cómplices, de manos grandes y pequeñas, de corazones que no les caben a veces en el pecho. 
Amigos que cuando te acercas te abrazan apretado y cuando te marchas te aprietan abrazándote para que vuelvas, aunque sea para robarles su espacio, durante unos días, de nuevo.
Ni si quiera con palabras, a veces, soy capaz de expresar lo que siento. Gracias, amigos, amigas, gracias. 
Amigos de besos en la mejilla, de calor y eternidad.


 

miércoles, 8 de junio de 2022

Viaje a las profundidades de la EBAU

Ella, desea encarecidamente y con mucha ilusión estudiar veterinaria. Si, como muchos de los estudiantes en este país, tiene vocación por algo que a veces es difícil de conseguir, debido al alto grado de competitividad que el sistema educativo nos regala.

Ella, el curso pasado no consiguió la nota necesaria y ha estado todo el año preparándose para subir nota y poder acceder , si lo consigue, a veterinaria. Si, ya lo sé... de nuevo, como muchos de nuestros chicos en este país.

Ha tenido la mala suerte de coger un virus intestinal y lleva varios días entrando y saliendo de urgencias. Hoy, a tan solo un día de la fecha de los exámenes que tiene que realizar, está en su casa vomitando, con diarrea y sin poder tolerar nada líquido que la reactive. Como habrán imaginado además estará llorando por la sensación de un año perdido.

Para quienes no lo sepan, presentarse a la EBAU en la convocatoria de julio, que sería la solución según normativa, limitaría su acceso a veterinaria, porque en julio, se adjudican los restos.

Estamos hablando de adolescentes, sometidos a la competitividad de un mundo de adultos, a los que directamente les quitamos la posibilidad. Me han dicho por todos lados que la normativa no contempla nada y bla bla bla bla… y yo pienso que el sistema educativo en general ya los tiene bastante jodidos, como para tener encima que luchar contra la salud.

Desde aquí invito, a todos los implicados en estas decisiones, coordinaciones, comisiones y diversas .....iones, que revisen la ética y la normativa. Ofrecer igualdad de oportunidades es otra cosa.

Afortunadamente, también te encuentras personas que actúan con eficacia y te allanan el camino, desde aquí: gracias.

Esta chica, como otros casos que se han dado y se darán, necesita poder presentarse en julio y que no corra convocatoria; o necesita una retraso en el examen para que mejore algo su salud. Si entrar en veterinaria ya es difícil en junio, imaginen en julio.

Esperando un poco de sentido común envío este escrito, a la espera de no recibir respuestas del tipo: Entendemos su postura y lamentamos que su alumna esté enferma, pero.... Absténganse de hacerlo, por favor, si aún tienen un poco de cordura.

Atentamente, ya saben: una implacable luchadora.

 







sábado, 16 de abril de 2022

Hice 55 sin más

Un día de esos, hice 55 y balance rápido de una vida lenta. Hice 55 sin más, sin preámbulos, sin tragedias, sabiendo bien todo lo que había vivido.
Recogí algunas fotos y algunos trastos que he ido amontonando a modo de baúl de los sucesos y decidí que todo está bien como está. Restauro tanto muebles como almas heridas y cansadas, luchadora inagotable que acribillo la existencia a fuerza de palabras. Sexi, provocadora y un poco puta, tal y como debe ser. La vida me enseñó que tenía que usar mis armas de mujer para ser mujer y no cosa. 
Filósofa de las de antes, de las de calle, de las que realmente sirven al ser humano, aprendiz interminable, escritora,  cuidadora, cómica de tres al cuarto, empeñada en unir siempre y no separar. Amante estoica y perra cosmopolita y confusa. 



Conversadora de sexo, de muerte de nada y de todo. Ignorante completa de lo que es necesario para vivir y ser feliz viviendo. Exigente sin criterio, demoledora por principios que no acabo de descifrar.
Que se agita arrullada por los ronquidos de los dos animales que a veces me acompañan. Ella lame mis lágrimas, la otra ruge y me rompe, pidiendo salir.