Todas las mañanas paseo por sus calles muy temprano, Kira, me acompaña. Estos días, Sagrajas brilla más, la niebla empaña el objetivo de mi cámara, dejando que los colores traspasen lo justo, para dejar el rastro de esas bombillas parpadeantes que sirven de alfombra roja para la llegada de la navidad.viernes, 9 de diciembre de 2022
Cosmopolita habitando en Sagrajas
Todas las mañanas paseo por sus calles muy temprano, Kira, me acompaña. Estos días, Sagrajas brilla más, la niebla empaña el objetivo de mi cámara, dejando que los colores traspasen lo justo, para dejar el rastro de esas bombillas parpadeantes que sirven de alfombra roja para la llegada de la navidad.domingo, 27 de noviembre de 2022
Acallar los perros cuando ladran
jueves, 24 de noviembre de 2022
El espacio en que no estás
miércoles, 2 de noviembre de 2022
Día de difuntos en Ibahernando.
A veces las sombras se funden con la realidad y se estiran sobre el pavimento, para hacerse partícipes de los acontecimientos.
Día 1 de noviembre, día de cementerios, flores, misas y difuntos. Días de tristezas y sombras sobre las lápidas que anidan en este cementerio. He acompañado a mi madre, como lo he venido haciendo desde hace muchos años, durante la misa. Esta vez, ella estaba inexplicablemente para mi, dentro de uno de esos nichos. He escuchado la letanía de las voces que rezaban en la distancia, a su lado, frente a una lápida que se ha empeñado en tener grabado el nombre y los apellidos de mi madre. Creo que no es posible que mi madre esté dentro, cómo la muerte puede haber callado ese torrente de charla permanente, ese saltar de un tema a otro sin control ni límites temáticos. Como puede la muerte dejarnos tan en silencio.
Conversaciones en susurros de fondo, reencuentros para llorar juntos. Venidos de lejos y de cerca nos reunimos al calor de la misma emoción, al frio del mismo miedo. Al final todos acabaremos aquí es la letanía principal, para qué tener miedo. Ahora cantan en latín, mi madre también lo hacía. Hay bullicio, un grupo de niñas corren durante la celebración, están exentas de llorar y necesitadas de reír a carcajadas. Hacemos paseíllo de reconocimiento por todo el cementerio y escucho contar otra vez las mismos sucesos: muertes naturales, dolorosas, prematuras. Historias completas que no se perderán nunca, porque siempre queda alguien para repasarlas. Mi madre siempre me recordaba algunas de esas historias, pero yo las he olvidado.Te hemos puesto muy guapa madre, hermana trajo dos macetas preciosas de margaritas para decorar tu espacio con vistas al cielo. Te hemos encendido una vela con la imagen de tu Virgen de la Jara, hemos limpiado la lápida para que te veas reluciente. Creo que hemos cumplido con todo el protocolo que nos enseñaste por si te morías, pero he de decirte, madre mía, que nos ha dolido
el corazón y el alma en este aprendizaje.
miércoles, 26 de octubre de 2022
A quien pueda interesar.
Soy profesora de instituto y al comienzo de la programación didáctica que estoy redactando, he incluido esta reflexión en voz alta:
A quien llegue a leerlo y pueda interesar: Antes de comenzar a redactar esta programación, quiero dejar constancia, a nivel global, de algo que me parece primordial en educación y es la pérdida de tiempo a la que estamos sometidos. Las horas que voy a dedicar a redactar esta programación, son parte de esa pérdida de tiempo y desde luego, confieso que la haré de manera superficial y de muy mala gana, porque este cometido no me interesa lo más mínimo. Pueden, por lo tanto, suspenderme en programación didáctica, lo asumiré.
Año tras año y ley tras ley, pocas cosas han cambiado y de manera muy lenta. Quiero dejar también constancia y ahora a un nivel todavía más personal, que trabajo por competencias desde el año 1992 que ingresé en la enseñanza pública y lo que ahora parece un descubrimiento, entonces era tachado de pedagogía moderna. Siempre llegamos tarde y llegamos mal. Quizá el problema es que nunca ha dejado de ser enseñanza y nunca ha llegado a ser educación.
Les aseguro que esta nueva ley no va a obligar al profesorado a trabajar por competencias, ni les va a hacer mejores profesores, solo cada uno de ellos puede hacerlo, nunca la ley. Hay una canción de mi rockero favorito, Loquillo, que dice “luché contra la ley y la ley ganó”. Hoy quería practicar la desobediencia civil, pero creo que nadie entendería por qué y aquí estoy.Aprendí de los estoicos a aceptar lo que no se puede cambiar y honestamente es lo que estoy haciendo. Por eso, me he sentado con tristeza ante el ordenador con el DOE, BOE y mil instrucciones que no entiendo y que, les aseguro que para ser una buena profesora, no necesito entender.
Estoy derramando palabras, esas que tanto amo en un folio en blanco y creo que solo significan algo para mi.
Esta cansada y valiente filósofa, si pudiera dejar de hacer lo que tiene que hacer, iría a las barricadas. No obstante, quizá vaya después.
lunes, 17 de octubre de 2022
¿Harto de Burocracia? Deja tus quejas aquí
miércoles, 5 de octubre de 2022
Filosofía en Formación Profesional Básica, por ejemplo.
| Momento ¿podemos cambiar? |







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